La Banca de Desarrollo centra su atención en cuatro sectores que destacan por su contribución a la generación de empleos: Empresarial, Rural, Infraestructura y Vivienda. Asimismo, ha sido un instrumento clave para fomentar la inclusión financiera al complementar y proveer de profundidad al sistema financiero mexicano con el objetivo de incorporar a aquellos segmentos que tienen dificultades para acceder a los servicios financieros.