

Los Fondos Hemerográficos del siglo XIX
La Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada cuenta con una de las hemerotecas más valiosas del país, integrada por periódicos y revistas nacionales y extranjeros publicados desde el siglo XVIII hasta nuestros días, destacando los impresos mexicanos del siglo XIX.
El desarrollo de la prensa en México se hace evidente en la centuria decimonónica cuando se fundan diversos periódicos: El Diario de México, editado por Jacobo Villaurrutia y Carlos María de Bustamante, El Monitor Republicano, El Siglo XIX, El ómnibus, El Pájaro Verde, La Patria Ilustrada, El Tiempo, El Ahuizote, El Pensador Mexicano, El Partido Liberal, El Imparcial, Regeneración, que forman parte del millar de títulos que integran el acervo de publicaciones periódicas publicadas en el siglo XIX que resguarda la Biblioteca de Hacienda. Durante ese periodo la prensa divulgaba los escritos que realizaban los principales escritores, historiadores y políticos, como José María Luis Mora, Lucas Alamán, Lorenzo de Zavala, Carlos María Bustamante, Manuel Crecencio Rejón, entre otros. En la etapa independiente surgieron los primeros diarios de combate que hicieron de la prensa su campo de batalla; esta generación hereda la tradición del político-escritor a la generación de la Reforma, que se convertiría en una de las más destacadas y multifacéticas en la historia de México. Profesionales y personajes de reconocido prestigio se expresaron en este medio y lo utilizaron para difundir sus hallazgos y conocimientos. Médicos, ingenieros, historiadores, poetas, juristas, obreros y clérigos, entre otros, crearon sus propios órganos de expresión, revistas de arte, educativas, publicaciones femeninas, literarias, obreras, religiosas y científicas, son fieles testimonios de la memoria histórica atesorada en las paredes del Antiguo Oratorio de San Felipe Neri. En aquellas páginas destacan los nombres de Francisco Zarco, Guillermo Prieto, Melchor Ocampo, José María Roa Bárcena. Ignacio Manuel Altamirano, Manuel Payno, Vicente Riva Palacio, Justo Sierra e Ignacio Ramírez, entre otros.
A mediados del siglo XIX se llevó a cabo la inserción de caricaturas en los periódicos y tuvo gran aceptación entre el público, especialmente durante la época de la República Restaurada (1867-1876), cuando existió mayor libertad de expresión. Posteriormente en el Porfiriato se dieron cambios en la legislación dirigidos a contener y controlar la prensa; los periodistas y caricaturistas fueron perseguidos y encarcelados, y aún así las caricaturas políticas continuaron durante todo el siglo XX con otros matices. El dibujo y la caricatura dieron a la prensa un carácter crítico, de opinión, de análisis y sátira política. Entre los caricaturistas se distinguieron José María Villasana, Daniel Cabrera, Jesús Martínez Carrión, Santiago Hernández, Santiago R. de la Vega, Jesús Alamilla, Guadalupe Posada, entre otros.
El ejercicio irónico y mordaz de la crítica produjo publicaciones ilustradas memorables tanto por su contenido, como por la audacia de su discurso, entre ellas, además del grupo de los Ahuizotes (El Ahuizote, El Hijo, El Nieto y El Ahuizote Jacobino), podemos mencionar: El Ateneo Mexicano, La Charanga, La Orquesta, El Coyote, Don Quixote, Cascabel, La Época Ilustrada, Frégoli, Cómico, El Padre Cobos, El Colmillo Público, Actualidades, El Diablito Rojo, El Tío Nonilla, La Sombra, El Telégrafo, entre otros.
Además la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, resguarda la colección del Diario Oficial de la Federación de 1830 a la fecha.
En el año 2004, dentro de los proyectos prioritarios de la Biblioteca de Hacienda, se llevó a cabo la reencuadernación de 500 volúmenes de la colección de hemerográfica del siglo XIX, con objeto de preservar este valioso fondo. Con ello se cuenta con 1,500 volúmenes restaurados de publicaciones periódicas de este periodo.
La Orquesta: Periódico omniscio, de buen humor y con caricaturas. Jefe de redacción: Roberto Macario, México, Imprenta de La Paz, Callejón de la Cazuela, (1861-1877). Publicaba especialmente caricaturas políticas, bisemanal (miércoles y sábados). A partir del número 4, Carlos R. Casarín sustituyó a Roberto Macario en la jefatura de redacción. Entre los primeros caricaturistas figuró Constantino Escalante, feroz crítico del presidente Benito Juárez, cuyas litografías ocupaban la página entera. En 1871 La Orquesta inicia su tercera época y figuran las siguientes personas: como editor Manuel C. de Villegas, redactor José R. Pérez y caricaturista Hernández. Imprenta de Francisco Díaz de León y S. White. Para 1877, se incorpora León como caricaturista, quien hace del gobierno de Porfirio Díaz su blanco preferido.
EL Ahuizote. Semanario feroz aunque de buenos instintos (1874-1876). Apareció el 5 de febrero de 1874, después cada jueves y a partir de 1876 los viernes. Cada ejemplar constaba de 8 páginas. Como responsable figuró Homobono Pérez. Fue un periódico de oposición al gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada. Los primeros textos políticos fueron El gran caricaturista José María Villasana realizó las litografías de las portadas e interiores.firmados por Juan N. Mirafuentes. Las secciones se titularon "Chistes", "Porrazos" y "Diversiones".
El 17 de julio de 1874 el periodista Filomeno Mata apareció como responsable de los corresponsales. El 13 de octubre de 1876 el periódico anunció la suspensión de su publicación. "Nuestro periódico, fundado hace tres años, y sostenido por el favor del público, ha cumplido su misión. Hizo una fructuosa propaganda de desprestigio para el actual gobierno, logrando hundirlo en el abismo de lo ridículo”. Entre sus colaboradores figuraron Vicente Riva Palacio, José Guadalupe Posada, ilustrador de índole nacionalista y Jesús Alamilla, dibujante litógrafo humorista y caricaturista político. Fue impreso por Díaz de León y White y por la Tipografía del Padre Cobos. Concluye en 1876, con la República Restaurada. Después de un lapso de 9 años se publica con el nombre El Hijo del Ahuizote 1885-1903. De 1902 a 1903, los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón arrendaron el periódico El Hijo del Ahuizote a su director Daniel Cabrera, ya que su órgano periodístico Regeneración había quedado fuera de la circulación por persecuciones y encarcelamiento de sus colaboradores.